AMOR SINCERO
Érase una vez en un palacio lejano nació una niña llamada Ariel su padre murió cuando ella nació, pero quedo con su padre, el rey era muy estricto con su hija no la dejaba salir del palacio a pesar de que ella era la única hija después de varios años ella creció ya era una señorita, un día Ariel quiso escapar del palacio una sirvienta la ayudo a escapar de allí, ella se vistió de sirvienta para poder escapar sin importarle nada Ariel quería experimentar lo q avía haya afuera, hasta que llego a un pueblo no muy alejado del lugar donde vive ella y conoció a un muchacho llamado Gabriel, la madre del joven elaboraba pan era pobre pero él no sabía que la chica era una princesa Ariel se quedó a trabajar pero ella no sabía hacer nada pero la señora estaba dispuesta a enseñarle la joven contenta se quedó, en el palacio el rey está preocupado pero al mismo tiempo enojado porque su única hija avía huido del castillo ella era la única heredera de todo ese imperio si ella no aparecía que iba hacer el, un día la joven decide regresar al palacio claro después de un tiempo se entera q el rey está muy enfermo y decide ir a ver a su padre cuando llega al palacio el rey le dice q deberá casarse porque él ya está cansado y le gustaría ver a su única hija casada Ariel no desea casarse pero su padre se Iva a morir, Ariel le dijo a su padre que llamara a los pretendiente que el avía escogido para ella pero que se casaría con una condición que escogería como esposo al hombre q le demostrara que es sencillo humilde y puro de corazón así sea quien sea no le importaría nada, esto se rego por todo el castillo y llego al pueblo donde vive Gabriel él se enteró de q la joven y la princesa eran las mismas personas se sintió engañado porque ella se fue sin saber de qué el la ama un amigo le dijo q el luchara por ella si en verdad la amaba que no la dejara ir, Gabriel se puso a pensar y decidió ir a buscarla, mientras que en el palacio comenzaban a llegar los pretendientes , uno le llevo joyas, diamantes y rubíes, otros les ofrecían sus riquezas hasta que llego un joven que traía puesta una capucha y no se le veía el rostro él dijo princesa solo le puedo entregar esta rosa y todo mi amor porque yo no le puedo dar rubíes ni riquezas solo mi amor sincero la princesa sin pensar le dijo yo acepto lo que tú me vas a dar y te escojo como mi príncipe y todos vivieron felices por siempre.





