martes, 5 de enero de 2016

Jessica Pacheco

AMOR SINCERO

Érase una vez en un palacio lejano nació una niña llamada Ariel su padre murió cuando ella nació, pero quedo con su padre, el rey era muy estricto con su hija no la dejaba salir del palacio a pesar de que ella era la única hija después de varios años ella creció ya era una señorita, un día Ariel quiso escapar del palacio una sirvienta la ayudo a escapar de allí, ella se vistió de sirvienta para poder escapar sin importarle nada Ariel quería experimentar lo q avía haya afuera, hasta que llego a un pueblo no muy alejado del lugar donde vive ella y conoció a un muchacho llamado Gabriel, la madre del joven elaboraba pan era pobre pero él no sabía que la chica era una princesa Ariel se quedó a trabajar pero ella no sabía hacer nada pero la señora estaba dispuesta a enseñarle la joven contenta se quedó, en el palacio el rey está preocupado pero al mismo tiempo enojado porque su única hija avía huido del castillo ella era la única heredera de todo ese imperio si ella no aparecía que iba hacer el, un día la joven decide regresar al palacio claro después de un tiempo se entera q el rey está muy enfermo y decide ir a ver a su padre cuando llega al palacio el rey le dice q deberá casarse porque él ya está cansado y le gustaría ver a su única hija casada Ariel no desea casarse pero su padre se Iva a morir, Ariel le dijo a su padre que llamara a los pretendiente que el avía escogido para ella pero que se casaría con una condición que escogería como esposo al hombre q le demostrara que es sencillo humilde y puro de corazón así sea quien sea no le importaría nada, esto se rego por todo el castillo y llego al pueblo donde vive Gabriel él se enteró de q la joven y la princesa eran las mismas personas se sintió engañado porque ella se fue sin saber de qué el la ama un amigo le dijo q el luchara por ella si en verdad la amaba que no la dejara ir, Gabriel se puso a pensar y decidió ir a buscarla, mientras que en el palacio comenzaban a llegar los pretendientes , uno le llevo joyas, diamantes y rubíes, otros les ofrecían sus riquezas hasta que llego un joven que traía puesta una capucha y no se le veía el rostro él dijo princesa solo le puedo entregar esta rosa y todo mi amor porque yo no le puedo dar rubíes ni riquezas solo mi amor sincero la princesa sin pensar le dijo yo acepto lo que tú me vas a dar y te escojo como mi príncipe y todos vivieron felices por siempre.

domingo, 3 de enero de 2016

(Joselyn Gorotiza)LA DISTANCIA IMPIDE UN ABRAZO MAS NUNCA IMPIDE UN SENTIMIENTO




Tal vez no tengamos el abrazo, no tengamos la mirada. Tal vez no podremos adueñarnos de una sonrisa, o de un guiño pero jamas impide un sentimiento


Pues puede que nos separen miles de kilómetros, ríos, mares.
Pero hay algo que nadie nos podrá robar, ni siquiera la distancia.
Porque hay algo que se siente, se trata de la certeza de tu existencia. Se trata de saber que me quieres, que siempre estarás a mi lado, aunque no me puedas ver.
Porque la amistad está en cada látido, en cada palabra de aliento.
A pesar de la lejanía, o tal vez porque existe en nuestros corazones
La amistad es vida,cuando es  amistad a la distancia.




Los amigos que se quedan contigo, en los buenos y malos momentos, son verdaderos amigos. Sin embargo, conforme crecemos, solemos perder el contacto con aquel amigo o amiga de la infancia que nos agradaba tanto. Luego, como adultos, vamos viviendo momentos en que nuevas personas llegan a nuestra vida de manera esporádica y casual, pero nos marcan para siempre con sus enseñanzas.

Algunas de estas personas son luces en nuestro camino y sin saberlo nos transforman en algo mejor de lo que hemos sido hasta entonces. Por eso, el saber agradecer y permanecer en contacto con estos seres humanos es importante. Los amigos verdaderos son difíciles de encontrar y cuando nos topamos con uno de ellos, debemos saber cómo mantener esa amistad a través de los años y de las distancias.
Un amigo verdadero es aquel que, sin importar cuánto tiempo haya pasado lejos de nosotros, al vernos retoma la amistad y nos hace sentir como si nunca se hubiera ido de nuestro lado.



Para cultivar esa amistad es recomendable:

• Mantener una vía de comunicación abierta siempre. No importa si hay tres o cuatro horas de diferencia entre países o la distancia es larga. Por fortuna, los medios de comunicación actuales ayudan bastante en este tipo de casos.

• Ser honesto contigo mismo y con los demás. La verdad es la esencia de la confianza, una persona que confía en otra es porque cree en ella a ciegas.
• Cerrar la brecha del tiempo y la distancia con actualizaciones en cada encuentro, ya sea en un café, en un chat cibernético o a través de una llamada telefónica.
• Enviar un mensaje que le indique al otro que te importa su amistad. Es importante sacar aunque sea unos minutos para contestar un mensaje o una pregunta de ese amigo (a) que tienes en la distancia.
• Enviar notas de Navidad o de cumpleaños. Si bien es cierto que de eso no depende la amistad verdadera, es un buen detalle para hacerle saber a la otra persona que nos acordamos de ella en momentos importantes; como en una graduación, en el nacimiento de un nuevo miembro de la familia y hasta cuando su perrito se enferma.
• Sé sincero con lo que sientes cuando compartas algo. La honestidad se impone ante la hipocresía y una amistad en la que no existen las mentiras ni las apariencias es mucho                                                               más duradera y apreciada.
                                                         • Saca tiempo para esa llamada, esa invitación a algún lugar                            y si no puedes, pues intenta reponer ese tiempo compartiendo de otra manera.



 Utiliza la tecnología y los medios disponibles para lograr una comunicación eficiente: sitios web, medios sociales como Facebook, Instagram, Twitter,WhatsApp  entre otros, ayudan a mantenerse en contacto.
 Si quieres una comunicación más cercana pese a la distancia, utiliza redes sociales para hablar en llamada o video llamada y mientras se ven. ¡Es casi como si estuvieran uno al lado del otro!
• Aunque no lo digas, un gesto vale más que mil palabras. ¡Demuéstrale que lo quieres!
• Dales valor a los momentos que compartieron en el pasado y menciónalos en conversaciones actuales, pero también procura crear nuevas anécdotas para hablar de ellas en el futuro. Eso hará que la amistad continúe creciendo de manera infinita a través de los años.